Y ahora, ahora que todo acabó, ¿Qué haré ahora? No hacía más que pensar en ti, en que podría hacer para agradarte, en que hacer para estar contigo… Más ahora ya no te interesa saber de mi ni de mis intentos por jugármela por ti. Quizá perdí el tiempo, pero fue el mejor tiempo perdido. Quizá ya no te importe, pero tu me importarás por siempre. Quizá no cumplí tus expectativas… Pero tu cumplías las mías incluso antes de conocerte.
No me enamoré de ti y si, no te amé, pero supieras tu cuanto te quise, ni te lo imaginarias. Te superaré algún día, el tiempo pasa y los sentimientos también, pero nunca nadie te querrá de la forma en la que yo lo hice. De todas formas y a pesar de todo, te deseo lo mejor, pues de todas formas algo bueno resultó de todo -viendo el lado positivo- es que tú fuiste quien decidió alejarse de mí, y sé que serás capaz de encontrar a alguien que te sea tan perfecta para no dejarle ir nunca. Y yo, bueno yo e conseguido mi libertad pues dejarás de aparecer en mi mente cada vez que vea o lea una frase referente al amor. Nos tomará tiempo a ambos, pero ya sin siquiera hablarnos sabemos que seguiremos adelante. Y si se te a cruzado por la mente que pueda llegar a odiarte… Vamos, ¿Cómo odiar a la razón de mis sonrisas más bellas?
Y pues, ¿Qué más queda? No más que desearte lo mejor y esperar a que seas más dichoso de lo que has sido. Un placer conocerte, quererte, esperarte y extrañarte.
Un placer vivirte.













