"Sabes, tengo miedo. Nunca sentí más miedo, miedo de todo, a dormir, vivir y respirar con la idea de que tú no volverás. ¿Como podría seguir yo así? Sé que es iluso conservar aun la frágil esperanza de que el día menos pensado puedas volver, quizás con el pretexto de haber dejado algo sin terminar, pero cariño, es esa vana ilusión la que me hace conservar la calma y seguir viviendo por esperar ese utópico día"
Dejé tanto tiempo esto, mi espacio, de lado que olvidé lo que se sentía enviciarme con el maldito alt + click, y, es un sentimiento maravilloso volver a ver a tanto maldito corazón, tanta historia infeliz y a tantos desgraciados juntos, apoyandose y llorando juntos… Amigos, me vengo a unir a su desdicha, espero que me reciban -nuevamente- con los brazos abiertos
"Puede que seas la primera y última persona que quiera de esta forma."
Te pediré que por favor dejes de aparecer en mis sueños, si se tratase de ti podría morir
Ayer me pasó algo bastante extraño. Salí en la tarde con una amiga al centro de Concepción, ya se había oscurecido bastante y nos sentamos un rato en una banca a charlar un poco. Yo fumaba un cigarrillo mientras ella comía. Un joven -supongo que lo era- se sentó cerca de nosotras y comenzó a hablar solo. Lo ignoré y seguimos en lo nuestro, hasta que le habló a mi amiga. Le preguntó si sabía donde podía pasar la noche pues él no era de aquí y no tenía dinero. Tratamos de ayudarle, pero parecía no prestar atención. Él estaba en su volá, literalmente. Nos explicó que era de buena familia, estudiaba electricidad pero que llevaba 3 días seguidos carretiando. Sus ojos ni se veían, estaban rojos y expulsaba hedor a alcohol. Nosotras nos asustamos un poco y solo pensábamos en buscar la forma de escapar de ahí, el chico lo notó y se rió, y sonriendo nos dijo: Saben, hace mucho yo no tomaba tanto como lo acabo de hacer, no estoy muy seguro como llegué aquí ni como llegar a Cholguan -de donde era- me fumé 3 grandes y debo decir que seguiría fumando. A ustedes también les pasará, un día se cansaran de su familia, de su carrera, de donde trabajan. Se cansarán de la rutina que las rodea y escaparán, tomarán el primer bus a donde las lleven y no buscarán nada más que la manera de olvidar su puta vida”. Nosotras callamos, apagué el cigarrillo, charlamos un poco más y esperamos a una pausa para despedirnos y marcharnos. Le señalamos que si no tenía dinero lo único que le quedaba era pasar la noche en alguna iglesia o a las afueras de la catedral. Él solo dijo “Un día se cansarán de todo, y las personas en las que más confiarán serán en las que precisamente no conocen”.

Y ahora, ahora que todo acabó, ¿Qué haré ahora? No hacía más que pensar en ti, en que podría hacer para agradarte, en que hacer para estar contigo… Más ahora ya no te interesa saber de mi ni de mis intentos por jugármela por ti. Quizá perdí el tiempo, pero fue el mejor tiempo perdido. Quizá ya no te importe, pero tu me importarás por siempre. Quizá no cumplí tus expectativas… Pero tu cumplías las mías incluso antes de conocerte. 

No me enamoré de ti y si, no te amé, pero supieras tu cuanto te quise, ni te lo imaginarias. Te superaré algún día, el tiempo pasa y los sentimientos también, pero nunca nadie te querrá de la forma en la que yo lo hice. De todas formas y a pesar de todo, te deseo lo mejor, pues de todas formas algo bueno resultó de todo -viendo el lado positivo- es que tú fuiste quien decidió alejarse de mí, y sé que serás capaz de encontrar a alguien que te sea tan perfecta para no dejarle ir nunca. Y yo, bueno yo  e conseguido mi libertad pues dejarás de aparecer en mi mente cada vez que vea o lea una frase referente al amor. Nos tomará tiempo a ambos, pero ya sin siquiera hablarnos sabemos que seguiremos adelante. Y si se te a cruzado por la mente que pueda llegar a odiarte… Vamos, ¿Cómo odiar a la razón de mis sonrisas más bellas?

Y pues, ¿Qué más queda? No más que desearte lo mejor y esperar a que seas más dichoso de lo que has sido. Un placer conocerte, quererte, esperarte y extrañarte.

Un placer vivirte.

Hola, em bueno esto es otra “historia” pero no pondré el típico “no importa si lo leen” porque enserio quiero que lo lean, ya que fue uno de los momentos más lindos en mi vida. No es sobre bulling o esos amores culiaos de hoy en día. En fin, el otro día se me había olvidado ir a pedir un libro a biblioteca y era viernes, así que a la salida, con una amiga, todas pajeadas fuimos hasta el último piso donde estaba. La idea era irnos altiro así que trate de hacerla corta. Don Mario, el encargado nos recibió con la sonrisa de siempre. Me pidió la agenda para pasarme el libro y como no estaba con la información (quien chucha se la pone) él empezó a completarla… Se demoró harto, y al final me preguntó algo de un pololo. Yo me reí y miré a mi amiga. “Ella si tiene” dije y nos reímos. Don Mario le preguntó “¿Y cuántos amores tienes? Ella se extrañó y señalo que le era fiel solo a uno. “Uno puede serle fiel a muchos amores” dijo. Suspiró un rato y dijo “Yo tengo una pena en mi corazón muy grande”. Traté de hacerme la tonta para que me pasara el libro e irme rápido, pero mi amiga le preguntó. “Hoy enterraron al amor de mi vida y ni siquiera pude ir a despedirme” dijo y guardó silencio. Al escuchar eso me sentí terrible, no sabía que decir… De su bolsillo sacó una boleta cualquiera y detrás nos mostró que tenía todo escrito, era un poema para ella. Le pregunté acaso si era su esposa, y no. “¿Usted es casado?” Preguntó mi amiga, y si lo era. Nos señaló unas fotos donde estaba con 3 hijos de su primera esposa y en otra 2 hijas de su segundo matrimonio. “¿Entonces?” dije confundida. “Es como eso a lo que llaman “amor platónico” me era inalcanzable, me conformaba con solo admirarla”. Respondió. “¿Y quería a sus esposas?” Volví a preguntar. “Claro” respondió. “Pero no las amaba… ¿Y a ella?” “A ella la he amado toda mi vida” Dijo otra vez con una linda sonrisa. Le pregunté también si habían tenido algo, como un touch and go o algo así pero respondió que no riendo. “Ni un solo beso nos dimos” dijo. Pregunté si eran amigos, noté en su mirada y reacción que no lo eran, que no eran ni siquiera cercanos, y esto fue lo más lindo que respondió: “Quizá… Hablábamos. Pero como dije era más mi amor platónico como dicen los jóvenes, mi musa. (y como no sabía yo lo que era, me explicó) mi musa, lo que me inspiraba, en cada cosa, en cada situación me inspiraba en ella para seguir adelante”. Le había preguntado la edad y me había dicho que tenía setenta y tantos. Me quedé en silencio pensando en todo lo que me había dicho, enserio me había llegado… Al final nos dijo “Ustedes dos son jóvenes, despreocúpense y sean felices. Los jóvenes de hoy se enamoran un día y al otro no, no se ilusionen, busquen el amor, busquen la felicidad y cuando la encuentren no la dejen ir nunca, eso es lo único que tienen que hacer. Vivan”. Después me entregó el libro y con una sonrisa dijo: “Lo siento por aburrirlas con mis historias, pero hay gente que me inspira confianza y ustedes lo han hecho”. Nos despedimos y le deseamos suerte, ya que el domingo iría a despedirse de su amada. Al salir con mi amiga nos miramos y estábamos pálidas. “CONCHATUMADRE” dijimos al mismo tiempo. Ella quería llorar y yo estaba temblando entera. Pensé en que hubiera pasado en si no hubiera ido a buscar el libro. No hubiera escuchado esta hermosa historia y Don Mario la habría recordado en silencio y tristeza. Nunca creí que una historia así cambiaría mi percepción de las cosas, pero debía vivirlo, y esta lo hizo. ¿Por qué nunca nos fijamos en quien realmente nos ama?
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